Hoy 31 de mayo se ha celebrado la edición número 13 del Certamen Infantil en el que nuestros aikidokas de entre 5 y 16 años muestran a sus padres y a sus maestros lo aprendido durante el año.
A las 9 de la mañana un grupo de los practicantes adultos empezó los preparativos para la gran jornada, incluyendo el montaje del tatami y el kamiza, la prueba de megafonía, el reparto de tareas para lo que se venía.... Ya terminada la faena, hacia las 9:30 empezaron a llegar los aikidokas de las clases de infantil, chavales entre los 5 y los 12 años, llenos de entusiasmo y algunos nervios. Allí fueron recibidos por los adultos, quienes ayudaron a colocar cinturones antes de invitarles a entrar al tatami, donde pudieron dar rienda suelta a su energía antes de la cita marcada.
Y es que a las 10:00 en punto formaron en fila, en riguroso orden de grado, todos en fila, sentados en seiza y en silencio. Ese momento es mágico, ver a 50 niños quietos y en silencio es algo que muestra el buen hacer de nuestro instructor de infantil, y que los padres miran como si fuesen de otro planeta. Nuestro director técnico entró en el tatami y, tras el saludo tradicional al kamiza, el instructor de infantil colocó a los peques por parejas y les hizo mostrar técnicas. Ni que decir tiene que son unos máquinas que lo han hecho fenomenal.
Los adultos y juveniles tomaron el protagonismo en el tatami mostrando, para los peques, nuestro trabajo con las armas tradicionales, ejecutando el kata 31 que es casi la bandera de nuestra escuela, así como una demostración de jo-dori, tachi-dori y tai-jutsu a cargo de nuestro director técnico y algunos alumnos adultos. Así pueden ver cómo van a ser sus próximos pasos. Tras la demostración llegó el momento de entregar a los peques su preciado nuevo cinturón, muestra del progreso y del esfuerzo que han mostrado durante toda la temporada. Hemos tenido el honor de contar, un año más, con el presidente de la Federación Cántabra de Judo y Deportes Asociados, siempre interesado en nuestro trabajo y orgulloso de nuestros peques, para la entrega de los nuevos grados.
Como los juveniles habían ido llegando poco a poco, ese fue el momento de hacer nuestra tradicional foto de familia, donde podéis ver el músculo juvenil del que estamos tan orgullosos. ¡Y no están todos los que son!

Después tomaron el relevo los juveniles, que de igual manera mostraron un nivel técnico impresionante. No en vano, algunos tienen ya 16 años y empezaron a los 5. 11 años de abnegada práctica sin duda dan sus frutos. Las palabras no les harían justicia, así que os invitamos a estar pendientes a nuestro canal de Youtube donde iremos mostrando el excelente nivel que se gastan.
También para ellos, los adultos del club hicieron una demostración, en formato "clase" tradicional, donde el director técnico muestra una técnica y todos los alumnos la practican seguidamente. Por supuesto empezando con tai no henko y morote dori kokyuho, y terminando tras diez minutos de intensa práctica con kokyu dosa. Los juveniles prestaron mucha atención, y algunos ya están pensando dar el salto, o al menos acompañarnos durante el verano en la clase de adultos. ¡Aquí os esperamos, chicos y chicas!
Con eso acabó una maravillosa jornada llena de buen aiki, ilusiones, recompensa al esfuerzo, compañerismo y alegría. Los adultos fueron asistidos en esta ocasión por los juveniles en la tarea de recoger el tatami, y con eso marcamos este punto y seguido que es el fin de la temporada escolar. Después del verano todos volverán con fuerzas renovadas, a seguir en el camino.
Arigato gozaimashita!